Disruptiva y cálida, Flor de Loto Rosa, o Ema, como es su verdadero nombre, es una comediante altamente reconocida tanto en el gran Valparaíso como en el vasto mundo del internet. Como la sailor comedy, esta chica mágica va con las verdades de frente y quiere lograr todo lo que imagina. Su energía es palpable incluso sin conocerle, por lo que teníamos que reunirnos con ella para conocerla más.
Ema es un rostro reconocible en Valparaíso. Al subir o bajar por Almirante Montt, es posible un par de veces al mes encontrarla en Terraza Miaw conversando con los asistentes que son puntuales para escucharla contar chistes. Su público es amplío y establecido, existe una relación de buena onda y cariño que traspasa las pantallas. Con diez años de trayectoria en el humor y más de 36.000 seguidores en Instagram, Flor de Loto Rosa es un fenómeno de la comedia femenina e irreverente.
Capricorniana hasta la médula, Ema está segura de la posición que ocupa y no ve límites en su carrera. Estudió psicología, y aunque actualmente se desempeña como profesora de arte en talleres municipales de Valparaíso y Santiago, es la comedia hoy por hoy su fuente principal de ingresos. Todo comenzó de forma muy distinta hace ya una década. “Partí aquí en Valpo siendo echada de una pega de garzona con 24 años. Vi en Facebook: Taller de Comedia Feminista, en la Ex Cárcel. 20 lucas costaba. Y me gasté mis últimas 20 lucas en eso. Desde ahí nunca paré de hacer comedia”, relató.
Para conversar con ella, nos dirigimos hasta su local fiel, Terraza Miaw, donde una vez al mes realiza un show con entrada liberada. No solo eso, es además la productora oficial de comedia del recinto, del cual, en sus palabras, se “adueñó”. Lo anterior hace sentido y da la sensación de tener a la comedia en buenas manos, pues para Ema se trata de algo muy serio. Nos comentó que es paciente con quienes sean emergentes (y también que, a pesar de todo, ella también se siente así), y que todos tienen derecho a partir fomes. Sin embargo, asegura que hoy en día la hacen reír todos sus colegas.
¿Y qué más la hace reír? Su respuesta corta fue: el absurdo. Pero hay algo mucho más cotidiano en su humor, su forma de hacer comedia es a través de la cercanía y del impacto. «Siempre fui chistosa, la chistosa del grupo. Yo soy una chica trans, pero no siempre fui visible. Hacía comedia y estaba en el closet, hablaba de otras cosas antes, había tantos chistes que no podía contar, porque eran de mi vida privada. Y ahora siento que hay una cosa ahí que ha mejorado”.
“Creo que todos (los comediantes) tenemos una idea de valoración y por eso buscamos subirnos a un escenario donde la gente nos escuche y nos entregue cariño. Los comediantes son personas que transforman su dolor en humor. Y eso es muy valioso”, reflexionó.
Rosada y explosiva
En efecto, Flor de Loto Rosa va sin tapujos por la vida. «Yo transicioné a los once, y hoy en día soy una señora kawaii”. Friki autoproclamada, con su autenticidad y personalidad cercana ha construido una comunidad leal en redes sociales que se traduce a la vida real. Durante el rato que estuvimos conversando con ella, fuimos gratamente interrumpidos por gente que quería saludarla, darle un abrazo, simplemente presentarse. «En este año ha pasado que todos los días me piden una foto o me llegan mensajes de ‘oye, te vi’, un regalito, todo eso es muy lindo. A veces he estado triste y me llega un mensaje de una mamá, de alguien trans, de alguien que me dice ‘yo también tengo TLP, gracias por existir’. Esas cosas me impactan”.
En esta exposición no está sola. Reunidos por la vida y los chistes, Ema trabaja junto a la bandita, un equipo de comediantes de la región como Niko Nikita, Javier Saldes, Niko Belmar y Atreyu, reuniéndose semanalmente a grabar contenido que es un éxito cada vez en su Instagram. «Somos como el One Piece, como una tripulación en el gran line de la comedia. Crecimos (en audiencia) por separado pero también juntos”.
Este grupo le ha permitido también desarrollarse como productora y no solo como artista. «Soy como Princess Caroline de Bojack Horseman. Estoy todo el rato: hey, conseguí una gira, chicos. Hay que sacarse las fotos mañana, etc”, nos contó entre risas.
Su forma de hacer comedia entiende al humor como sorpresa, la mezcla entre relato y chiste, la decisión de que la gente siempre se ría. Sus referentes son mujeres imponentes como Natalia Valdebenito, con quien ha trabajado. Ema es también la creadora del Weonaaa Fest, un festival de stand up de mujeres que produce junto a sus colegas. «En el Festival de Viña no estaban invitando mujeres antes de Natalia Valdebenito, porque estaba la idea de que las mujeres son fomes. Hoy en día hay una gama tremenda de comediantes y aun así veía que con mis compañeras no teníamos tanto espacio. Siempre fui buena para producir cosas y en un momento se me dio la oportunidad de usar un teatro. Ahí dije: hagamos un festival. Hay muchas mujeres muy chistosas”.
“Quiero todo”
“Mi primera meta es sobrevivir, porque igual a veces te desquicia este trabajo. Pero después, yo sí me veo en el Festival de Viña. Me gustaría girar a otros países. Hacer estadios. No sé, algún día es posible. Quiero todo”, respondió al ser consultada por sus proyecciones, que no saben de horizontes. Su energía la ha consagrado como una de las comediantes más reconocibles del puerto, muy querido por ella. «Valparaíso significa arte, magia y emoción. Igual es una ciudad intensa. Puede ser oscura a ratos, pero volví. Me llamaba”, concluyó.





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